Reflexión final sobre mi Entorno Personal de Aprendizaje

Estamos al borde de terminar este curso académico, por lo que llega el momento de echar la vista atrás y comprobar como hemos cambiado, evolucionado, en este caso centrándonos en lo referente a nuestras competencias digitales, nuestro Entorno Personal de Aprendizaje (PLE). Una de las bases de esta reflexión será la comparación entre el desarrollo de mi PLE al iniciar el cuatrimestre (temática que ocupo el artículo inicial de este blog), y en que estado se encuentra ahora.

Cuando comenzamos, podría decirse que no me salía de las recursos interactivos más básicos y comunes, herramientas de Google, paquete de Office, redes sociales más exitosas, etc. Como es lógico, todas estos elementos me han sido útiles a lo largo del curso y he mantenido su uso regular, pero en algunos casos ha cambiado el uso que les he dado. Sería un buen ejemplo la red social Facebook. Mi seguimiento de la asignatura Normalización Contable Internacional se ha producido de forma básica a través de este sistema, por lo que ha adquirido una nueva dimensión para mi en cuanto a su utilidad, más allá del mero punto de conexión con conocidos y almacén de imágenes.

Otra línea de evolución continuada la he conseguido respecto a los diferentes servicios ofrecidos por Google. Hasta ahora era un usuario más de ésta inabarcable compañía, pero no más allá de su correo, su página original de búsqueda y en alguna ocasión de sus facilidades para traducción o trabajar en comunidad gracias a Google Drive. Los cambios a lo largo del curso han sido manifiestos, no tanto en cuanto al número de aplicaciones utilizadas, sino a la intensidad, habiéndose convertido en recursos de gran importancia en mi vida académica, especialmente en el sentido de mejorar mi organización (Google Calendar…), que espero mantener con el paso del tiempo.

Además, pese a mis reticencias iniciales, he de reconocer el valor que puede tener el sistema de blogs como apoyo al aprendizaje. Hasta ahora es más que probable que todos hubiésemos recurrido a la lectura de estos espacios personales en alguna ocasión, pero considero un paso adelante el hecho de que hayamos creado nuestro propio espacio, viéndonos obligados a demostrar nuestros conocimientos sobre algún tema (prácticamente cualquiera vista la política de la asignatura, libertad que me ha parecido positiva de cara a poder lanzarnos a esta aventura con mayor soltura, no enquistados por la necesidad de explorar asuntos que no despertaban nuestro interés). Y, aún más interesante que esta demostración de la preparación que tenemos, creo que lo más importante es que nos hemos visto obligados a reproducir esos conocimientos para nuestros compañeros, es decir, las ideas no se han quedado en la teoría, sino que debíamos expresarlas con la claridad y el atractivo suficiente como para que nuestros compañeros pudieran y quisieran acudir a su lectura. Me parece ésta, por tanto, una prueba más importante, pues nos ha obligado a demostrar nuestra soltura en un campo poco transitado por la mayoría, saliendo de nuestra zona de comodidad, defendiendo una serie de artículos en nuestro propio nombre.

Para finalizar, respecto a los retos marcados al inicio de este periplo, como eran principalmente la entrada en Twitter y un uso de Prezi más habitual y de mayor nivel en mis presentaciones, los resultados son halagüeños. Soy un usuario más de Twitter, sistema al que hay que reconocerle su valor informativo con un grado de inmediatez difícil de igualar, además del acercamiento entre expertos y aficionados en cualquier materia, lo que otorga múltiples posibilidades para el aprendizaje, desde fuentes de la mayor calidad y credibilidad además. En cuanto a Prezi, habiéndolo utilizado previamente, he procurado convertirlo en mi herramienta de presentación habitual este curso, y la diferencia respecto a otros sistemas es abismal. Entiendo que la preparación puede ocupar más tiempo que siguiendo otros sistemas, pero la claridad que puede otorgar a la explicación dada la multiplicidad de opciones que ofrece lo convierten en un elemento infrautilizado en mi opinión en el ámbito universitario (especialmente por el profesorado, de hecho, que en muchas ocasiones no pasa de reciclar año a año presentaciones desfasadas).

Sin otra cosa que añadir, más que la conclusión de que este ha sido un año más que interesante de cara al desarrollo de mis competencias digitales, aquí lo dejo. Un saludo compañeros.

Mi aportación a Descuadrando

Parece una buena forma de iniciar esta entrada dedicarle unas líneas a explicar que es eso de Descuadrando, dónde humildemente me he permitido colaborar. Se trata de un wiki, que no es más que una herramienta interactiva de colaboración, un sitio web que permite la modificación por una multiplicidad de usuarios a través de sus navegadores, con wikipedia como máximo exponente. En este caso, Descuadrando no tiene ni aspira a ese alcance, sino que es una plataforma surgida en la Universidad de Granada hace cuatro años, en 2009, durante el transcurso de la propia asignatura de Normalización Contable Internacional que provocó en su día la creación de este blog. Se configura como una enciclopedia abierta de empresa y se nutre de las aportaciones de todo aquel que lo desee, pero hasta la fecha los principales artífices son los alumnos y profesores de la Facultad de Ciencias Económicas Empresariales de Granada.

A partir de aquí, es momento de comentar algo sobre mi propia participación en este interesante proyecto. Debo reconocer que, pese a una larga (quizás demasiado) estancia en esta facultad, mi primer contacto con Descuadrando se ha dado durante este curso, en la citada asignatura de Normalización. Una vez conocido, me pareció una idea con gran potencial, dado que acerca a los alumnos a un cada día más necesario mundo de aprendizaje a través de la web, pero no sólo a través de la lectura, sino dándoles la oportunidad de demostrar sus propios conocimientos sobre aquellos temas que más inquietud les habían generado durante su preparación universitaria. A todo esto hay que sumar lo que pueda aportar a terceros, dado que podemos encontrar artículos de gran nivel y utilidad. A partir de aquí, cuando me ha tocado ser parte de todo esto he de reconocer que sentí una cierta responsabilidad por aportar algo decente, lo que creo haber conseguido y lo muestro a continuación para que sea juzgado. Ha sido un placer y confió en continuar colaborando en el crecimiento de esta parte de nuestra universidad, sin la necesidad de resultados dependientes de ello o notas a final de curso.

Como entrada nueva, he seguido los pasos de mi artículo crítico previo, con una reseña sobre el Informe Doing Business, que según la tabla de evaluación sobre los artículos de Descuadrando de que disponemos, quedaría así puntuada:

A1) Nivel 2: Título totalmente descriptivo.

A2) Nivel 1: Supera las 750 palabras.

A3) Nivel 1: Incluye una introducción.

A4) Nivel 1: Bien estructurada y respeta el formato.

A5) Nivel 2: No presenta errores gramaticales y ortográficos.

A6) Nivel 1: El formato sigue la hoja de estilo.

A7) Nivel 1: Mantiene un punto de vista neutral.

B1) Nivel 2: Se citan todas las fuentes empleadas.

B2) Nivel 2: Referencias relevantes y fiables.

B3) Nivel 2: Referencias primarias.

C1) Nivel 2: Más de tres enlaces internos.

C2) Nivel 1: Inclusión enlaces externos.

D1) Nivel 0: Sin material multimedia.

Para la mejora, me decidí por una figura de gran importancia en nuestro sistema tributario y económico en general, dadas las cifras de su recaudación, cuya descripción no era todo lo clara y completa que hubiera sido deseable en Descuadrando. La valoración de la entrada original sería:

A1) Nivel 2: El título es totalmente descriptivo.

A2) Nivel 1: Supera las 750 palabras.

A3) Nivel 0: Sin introducción.

A4) Nivel 1: Está bien estructurada y respeta el formato.

A5) Nivel 1: Presenta errores gramaticales y ortográficos.

A6) Nivel 0: El formato no sigue la hoja de estilo.

A7) Nivel 1: Mantiene un punto de vista neutro.

B1) Nivel 0: No se citan las fuentes empleadas

B2) Nivel 0: Sin referencias

B3) Nivel 0: Sin referencias

C1) Nivel 0: No se incluyen enlaces internos.

C2) Nivel 0: No incluye enlaces externos.

D1) Nivel 0: No incluye material multimedia.

Y por último, para la entrada modificada, pero no definitiva, dado que invito a cualquiera con buenas ideas a seguir mejorándola, los resultados siguiendo la rubrica previa podrían ser:

A1) Nivel 2: Título totalmente descriptivo.

A2) Nivel 1: Supera las 750 palabras.

A3) Nivel 1: Incluye una introducción.

A4) Nivel 1: Bien estructurada y respeta el formato.

A5) Nivel 2: No presenta errores gramaticales y ortográficos.

A6) Nivel 1: El formato sigue la hoja de estilo.

A7) Nivel 1: Mantiene un punto de vista neutro.

B1) Nivel 2: Se citan todas las fuentes empleadas.

B2) Nivel 2: Referencias relevantes y fiables.

B3) Nivel 2: Referencias primarias.

C1) Nivel 2: Más de tres enlaces internos.

C2) Nivel 1: Inclusión enlaces externos.

D1) Nivel 0: Sin material multimedia.

Un saludo a todos y hasta pronto.

¿Es fácil ser emprendedor en España?

Todos sabemos que la economía de un estado esta marcada en gran medida por su tejido empresarial, es decir, las empresas que allí realizan sus funciones, teniendo en cuenta el número y la estructura de éstas. Su importancia radica, desde una visión que por resumida espero que no caiga en lo simplista, en que son el principal foco de creación de empleo con que cuenta cada país (90% de media en los países desarrollados, según el Banco Mundial), además de las prestadoras de servicios por excelencia.

Por esta posición privilegiada en el mundo de la economía, son objeto de estudio constante por esta ciencia social. Entre los posibles factores a analizar, vamos a dedicarnos hoy a uno que depende de los estados donde la sociedad busca establecerse y funcionar. Un elemento que nos habla del estilo de las políticas económicas de un país, siempre relacionado con el grado de desarrollo de su economía y en muchas ocasiones con su tradición histórica (ese eterno debate entre liberalismo e intervencionismo).

Sin mayores presentaciones, el objetivo de esta entrada es dar una idea sobre la facilidad para la inversión privada empresarial en España y especular respecto a su relación con la actual situación económica y la estructura del tejido empresarial nacional. Nuestra fuente básica de información va a ser el informe Doing Business 2013, elaborado por el Banco Mundial (en pocas semanas podrá encontrarse una descripción detallada sobre la historia y la forma de desarrollar este informe en la emergente enciclopedia abierta de empresa y economía, Descuadrando).

Este dossier, publicado cada año desde 2004, estudia las regulaciones que afectan a las sociedades en cada estado, centrando su atención en las Pequeñas y Medianas Empresas. Se acude a diez magnitudes diferentes, estudiadas pormenorizadamente para cada estado (185 en 2013), con puntuaciones para cada una de ellas, que desembocan en una clasificación general. Como podemos ver, en este periodo España está en la posición 44, a la que llega por alguna de las características que ahora desgranaremos.

Clasificación España en el ranking general

Extracto de la clasificación, España y los países que la rodean (elaboración propia).

Es buen momento para comentar lo que parece obvio, pero puede no serlo tanto: este informe no marca una clasificación absoluta e indiscutible sobre estas cuestiones. Los criterios son elegidos por el Banco Mundial (tendencia liberal), dejando fuera otros muchos, además de lo discutible de las ponderaciones de cada criterio (el tiempo y trámites empleados en obtener un permiso pueden ser incómodos, pero otorgar mayor seguridad jurídica). Pero en general nos parece una vía adecuada y aconsejable para estudiar la situación general de un estado.

Como primera magnitud, una de las más destacadas, que hunde a nuestro país inmisericordemente, está la facilidad para iniciar un negocio, según el número de procedimientos exigidos, el coste respecto a la renta media por habitante y el capital mínimo exigido en relación a esa misma renta media.

La tan temida y comentada burocracia española hace su aparición, situando al país en este aspecto por debajo de estados aparentemente menos desarrollados como Namibia (circunstancia aprovechada por muchos medios para convertir esto en el titular y centro de la noticia, dejando en segundo plano el resto del informe, sensacionalismo al poder).

La clásica lucha contra la burocracia, no descartamos que se basara en el caso español… créditos a Goscinny y Uderzo.

Existe conciencia social sobre este problema, pero los pasos para resolverlo siguen un ritmo tristemente bajo e inefectivo. Cabe decir, además, que una mayor sencillez en este sentido sería una buena vía para aumentar el ritmo de inversión, algo tremendamente necesario en los tiempos económicamente turbulentos que vivimos. Pese a todo, en el año 2012 aumentó el porcentaje de sociedades creadas en España (unipersonales en su mayoría), lo que demuestra que pese a las dificultades, las necesidades (si encontrar empleo es misión imposible, ¿por qué no iniciar algo propio?) y el espíritu emprendedor pesan mucho.

Acudiendo ahora al punto opuesto, es decir, un apartado destacado positivamente de nuestro sistema, buenos resultados basados en un buen ratio de recuperación de lo adeudado por la sociedad de 76,5 céntimos por dólar, mayor que la media de los países la OCDE (70,6 céntimos). La explicación esta en un sistema bastante desarrollado de derecho concursal, en el que se busca la pervivencia de la empresa para que pueda afrontar estas obligaciones, apostando de forma común por la ampliación de los plazos de pago para facilitar estos objetivos.

Citando alguna magnitud más, España también recibe golpes en cuanto a la protección de los inversores, por el desamparo en muchas ocasiones de los accionistas minoritarios (posición 100), pero destaca por el menor pago de impuestos por parte de la sociedad respecto a la media de países de la OCDE (posición 34).

Regulación ideal

World Bank. 2013. Doing Business 2013: Smarter Regulations for Small and Medium-Size Enterprises. Washington, DC: World Bank Group. DOI: 10.1596/978-0-8213-9615-5.License: Creative Commons Attribution CC BY 3.0

Características de la legislación ideal según el Banco Mundial.

En resumen, no encontramos nada que nos haga caer de la silla, España no destaca precisamente por la simplicidad y claridad de su legislación mercantil (código de comercio infinitamente revisado, pero nunca renovado del todo, normativa dispersa y trámites diferentes en cada comunidad autónoma no ayudan), ni por la eficiencia de su administración, y esto complica la posibilidad de invertir y emprender en España. Aún así, a la espera de evolución en este sentido (complicado teniendo en cuenta que no parece haber una voluntad política real para ello), debemos decir que es difícil, pero no imposible, como demuestra el hecho del buen número de empresas exitosas radicadas en nuestro territorio. Porque, al fin y al cabo, disfrutamos de una situación geográfica privilegiada, estabilidad social (pongamos esto entre comillas), un gran número de trabajadores cualificados (si no nos fugamos todos) y nichos de mercado de gran valor (el siempre destacado sector servicios, desde el turismo a la restauración, pasando por los servicios legales).

Mi Entorno Personal de Aprendizaje (PLE)

Comienza aquí una nueva andadura dentro de mi historia digital y os doy la bienvenida.

En esta primera entrada, vamos a centrarnos en una figura relativamente novedosa en cuanto a los sistemas de estudio (se acoge el término durante los setenta, pero sin un significado del todo claro), se trata del Personal Learning Environment (PLE), explicando someramente su significado y estudiando un ejemplo real, con el esquema de mis propias competencias digitales.

El Entorno Personal de Aprendizaje (traducción de PLE al castellano) se trata de un sistema propio de formación, en el que cada usuario elige que quiere aprender y como hacerlo, y en el que se utiliza como elemento primordial la red. Es un concepto lejano al de aprendizaje común, generalmente dirigido, que todos hemos conocido, pero complementario a este y modulable según la ambición de cada usuario.

Para entender de forma más clara el funcionamiento del PLE, tenemos que hacer mención también a las competencias digitales, es decir, las capacidades que dominamos en cuanto al uso de herramientas y utilidades de nueva generación. Cuanto mejor posicionados estemos respecto a nuestras competencias, disfrutaremos de una mayor número de posibilidades a la hora de desarrollar nuestro PLE.

Deteniéndonos por un momento en este aspecto, una buena forma de evaluar nuestro nivel competencial es situarnos en la clasificación diseñada por David Álvarez. En mi caso, me considero en un nivel medio de 3, con la salvedad de la creación y gestión de una identidad digital, en lo que he trabajado poco (aunque un blog no parece un mal paso para crecer en este sentido) y los aspectos relacionados con la privacidad y seguridad, que suelo solucionar controlando lo que comparto (de nuevo, esto del blog me va a obligar a olvidarme un poco de mis reservas al respecto).

Llegamos ahora sin más dilación a la figura central de este artículo, el único y genuino PLE de un servidor:

PLE

Podemos encontrar desde programas para la preparación de documentos (Microsoft Office, Open Office, PDF Creator), hasta el omnipresente Google, con sus diferentes aplicaciones (Gmail, Google Calendar, Google Translate o Google Drive).

También cabría citar, como opciones fuera de las universalmente utilizadas (Facebook, Youtube, Skype, incluso Dropbox en la actividad de almacenamiento en la nube), algunas utilidades de la Universidad de Granada (Moodle, Swad y Webcim), otras ideales para la presentación de trabajos (Slideshare) o una red social focalizada en el mundo laboral (LinkedIn).

Creo que a lo largo del curso todos creceremos en este ámbito, pudiendo ampliar nuestros entornos con nuevas herramientas que hasta ahora desconocíamos, además de optimizar su uso, quizás un tanto caótico hasta ahora. Por mi parte, creo que dada mi apatía digital hasta no hace tanto, parto con un importante margen, desde un elemento aparentemente imprescindible para la vida actual como Twitter, hasta un nuevo horizonte para las presentaciones con Prezi. En unos meses comprobaremos el punto alcanzado, hasta entonces…

Un fuerte abrazo a todos.